a la vida cotidiana del hombre son muy numerosas y la mayoría de ellas se encuentran en vías de desarrollo. Las áreas en las que la multimedia cobra más importancia son: la educación, la cultura y el ocio, sin dejar de lado las aplicaciones profesionales. En el ámbito educativo, las aplicaciones multimedia ofrecen la posibilidad de ampliar las características favorables de los ordenadores en este área. La utilización de multimedia, unida a la propiedad de interacción de los ordenadores, convierten a estos últimos en elementos muy importantes en el desarrollo cognitivo de los individuos.
En los comienzos del desarrollo de aplicaciones informático-educativas, los programas de aprendizaje poseían una relación excesivamente simple con la realidad humana: eran tutoriales que utilizaban como soporte el ordenador. Más tarde, con la aparición de los hipertextos, surgieron aplicaciones que se acercaban más a la forma de pensar de los individuos, ya que las consultas se realizaban por asociación de ideas, que es como funciona la mente humana; pero estas aplicaciones tenían un carácter demasiado teórico, eran extensas explicaciones a modo de enciclopedia de las informaciones a aprender, de forma muy parecida a como lo hacían los tutoriales. Paralelamente, aparecieron otras aplicaciones, los simuladores, con un carácter excesivamente experimental, ya que, aunque la relación con el programa era enormemente interactiva, el aprendiz recibía muy pocos contenidos teóricos, lo que atraía con bastante éxito a los usuarios, que utilizaban demasiados medios en la transmisión de pocos conocimientos.
Las aplicaciones multimedia simulan en un alto grado la realidad, con lo que se motiva a los aprendices en la realización de sus procesos de estudio, y pueden contener todo el currículo que se considere necesario para un aprendizaje completo. En un futuro, las aplicaciones en el área educativa utilizando tecnología multimedia se plasmarán en el desarrollo de completos entornos de aprendizaje.
En los comienzos del desarrollo de aplicaciones informático-educativas, los programas de aprendizaje poseían una relación excesivamente simple con la realidad humana: eran tutoriales que utilizaban como soporte el ordenador. Más tarde, con la aparición de los hipertextos, surgieron aplicaciones que se acercaban más a la forma de pensar de los individuos, ya que las consultas se realizaban por asociación de ideas, que es como funciona la mente humana; pero estas aplicaciones tenían un carácter demasiado teórico, eran extensas explicaciones a modo de enciclopedia de las informaciones a aprender, de forma muy parecida a como lo hacían los tutoriales. Paralelamente, aparecieron otras aplicaciones, los simuladores, con un carácter excesivamente experimental, ya que, aunque la relación con el programa era enormemente interactiva, el aprendiz recibía muy pocos contenidos teóricos, lo que atraía con bastante éxito a los usuarios, que utilizaban demasiados medios en la transmisión de pocos conocimientos.
Las aplicaciones multimedia simulan en un alto grado la realidad, con lo que se motiva a los aprendices en la realización de sus procesos de estudio, y pueden contener todo el currículo que se considere necesario para un aprendizaje completo. En un futuro, las aplicaciones en el área educativa utilizando tecnología multimedia se plasmarán en el desarrollo de completos entornos de aprendizaje.
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